Apreciado lector,
Demasiado bueno para un lunes, comienzo:
Primero. Encuentro cinco euros en el suelo de una gasolinera. Me dispongo a llenar el depósito de mi automóvil, interminable, cuando a mis pies, arrugado como un paquete de tabaco sin cigarrillos, descubro el dinero. Responde a la siguiente numeración por si alguien lo ha extraviado P08264925064.
Segundo. Mi banco me escribe para darme buenas noticias. No es su costumbre. Estoy padeciendo una sobrecogedora inspección de hacienda a cuenta de los beneficios que obtendré de mis futuras publicaciones. El papeleo y la solicitud de información resulta demoníaca. La oficina bancaria con la que trabajo, me facilita toda la información requerida en tiempo récord y sin objeciones.
Tercero. No recibo llamadas telefónicas desde hace cuarenta y ocho horas. Tras comprobar que la línea funciona, mi regocijo no contempla límites. No es un espejismo, se trata de una realidad.
Por último cuarto, y este resulta inaudito, nadie me exige el cobro de una factura en los últimos siete días.
Ruego al amable lector sírvase pellizcarme, a pesar de la distancia, por si he pasado a mejor vida.
Sinceramente suyo.
Joaquín.
lunes 16 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada